Santa Jack
diciembre 20, 2013 Por bebedor 0

10 consejos para sobrevivir a la Navidad

Con la navidad no hay termino medio. La amas o la odias. Es una época del año que tenemos que vivir aunque no queramos. Y el comportarse como un Grinch no nos va a ayudar a que pase más rápido, más bien lo contrario.

Santa JackPor ello, os proporcionamos una lista de consejos con los que sobrevivir a éstas fechas.

Haz regalos con cabeza

Cada año nos encontramos corriendo de tienda en tienda en busca de ese regalo perfecto que haga que nuestros seres queridos se emocionen sinceramente mientras pensamos internamente: «¿cuántas cervezas podría haberme echado con el dinero de éste regalo? Para prevenir ésto, haz tus compras en la tienda de licores más cercana (en un supermercado no te van a envolver el regalo). Y asegúrate de estar cerca cuando lo abran, para que lo puedan compartir contigo.

 Mantén tus propósitos de año nuevo en privado
No te engañes: cuando un amigo te pregunta cuáles son tus propósitos de año nuevo en realidad lo que quieren saber es qué cosas espeluzantes has estado haciendo.Por ejemplo, si dices que vas a tratar de ser «salir más» el año que viene, van a suponer que has estado tratando de dejar el hábito de la masturbación crónica. Si dices que quieres «centrarte más en tu trabajo» van a pensar que has estado todo el año sin dar palo al agua y estás a punto de ser despedido.

No te dejes vencer por el estrés.

Si en algún momento sientes que vas a flipar, deja lo que estás haciendo, respira hondo y transpórtate a ese lugar donde te encuentres más feliz. Levanta una mano afirmándote a ti mismo «soy una buena persona, merezco ser feliz». Y luego mueve un poco más la mano a ver si el camarero te hace caso.

Pasa tiempo de calidad con tu familia.

Los amigos van y vienen, pero puedes estar seguro de que en las buenas y en las malas, en las buenas y malas, tu familia siempre estará ahí para proporcionarte un enriquecedor momento de elegante y fino debate. Si tu padre, por ejemplo, te hace pasar un mal rato sobre la elección de tu carrera, sonríe y dile: «tienes razón papá, cambiaré a empresariales». Más tarde, una vez que se haya ido a la cama, inicia la búsqueda en el mueble bar.

Aprovecha las cenas de empresa.

Lo mejor de las cenas de empresa es tener una oportunidad única de socializar con tu jefe y tus compañeros de trabajo. Cuando ya te hayas tomado el tercer gin tonic podrás abrir nuevas líneas de comunicación con la chica de contabilidad. Y no dudes en decirle al idiota de recursos humanos que tienes pruebas de quién robó su grapadora. Y no te olvides de aprovechar un momento para explicar con detalle a tu jefe que mientras los demás le llaman «el cabrón tirano ése» a tí no te parece tan malo.

Aprovecha los ratos de resaca

Cuando aterrices de una de las innumerables fiestas de navidad, tómate un vaso de agua para rehidratarte y escribe todas las cosas por las que tienes que estar agradecido. Tal y como está la vida, la lista no te llevará mucho rato y podrás volver a transportarte a ese lugar donde te encuentres más feliz.

No te alteres si ganas peso

Acepta el hecho de que vas a ganar peso en navidades. Es un hecho. Si no te lo crees, pregúntale al gordo que está de pie detrás de tí. Ah, no, que no es un gordo, es tu culo.

Escoge bien tus compromisos sociales.

Estar de vacaciones significa que vas a estar invitado a tantas celebraciones que probablemente tendrás que pedirte 10 días más para recuperarte. Así que planifica bien tu agenda.

 

Encuentra tiempo para hacer ejercicio.

Un poco de ejercicio te ayudará a bajar esos kilos no deseados  y a aliviar la tensión y el estrés navideños (puntos 6 y 3 de éste mismo post). Así que en vez de ir de fiesta todas las noches, trata de correr o darle al crossfit, aunque levantamiento de copa es una excelente manera de trabajar el hombro y el tríceps. Y, si lo pides educadamente, el nuevo novio de tu ex o algún agente de la autoridad estarán encantados de participar en un poco de lucha libre improvisada.

No mires atrás con ira.

Las navidades suelen ser el momento en el que echamos la vista atrás para ver nuestros logros y fracasos. El truco consiste en centrarse en lo bueno conseguido y negar que que algo malo haya pasado. Por ejemplo, no te preocupes de todos los bares de los que te han echado, si no de las cuentas sin pagar que has dejado en ellos. Y en vez de culparte por todas esas relaciones fallidas, piensa en ese momento que fuiste a esa fiesta a la que te invitó tu ex porque lo habiáis dejado de manera civilizada y accidentalmente una botella de Jack Daniels voló a través de la ventana de su sala de estar.