Categoría: Cócteles de ron

Por bebedor

Receta de cóctel de pollo y manzana

Utilizando una técnica de clarificación de la que fue pionero el genio culinario neoyorquino Dave Arnold, Kevin Beary, director de bebidas del Three Dots and a Dash de Chicago, crea un ron de plátano claro y un sirope de plátano añadiendo una enzima llamada Pectinex. La enzima ayuda a descomponer la pectina de la fruta, que es un almidón natural. Cuando cada solución se pasa por una centrifugadora, los sólidos del plátano se comprimen en el fondo del aparato, dejando un líquido cristalino en la parte superior.

Por bebedor

Receta de cóctel de té Plomeek

Teddy Roosevelt no era abstemio (se sabe que disfrutaba de un Mint Julep ocasional en el jardín de la Casa Blanca), pero no era un presidente bebedor empedernido. El Jinete Rudo disfrutaba más del café que de los cócteles. Y en su intento de ganar la candidatura republicana a la presidencia en 1912, es famoso que demandara a un periódico por difamación por insinuar que era un bebedor empedernido. Aun así, los camareros y los medios de comunicación disfrutaron asociando su nombre a un puñado de bebidas a lo largo de los años.

Por bebedor

Receta de cóctel Broncos Sunset

Si preguntas a un barman cuál es la bebida más perfecta, es muy probable que responda: «el Daiquiri». La razón es que, aunque el Daiquiri es, sobre el papel, un sour como cualquier otro -con una mezcla directa de azúcar, lima y ron-, cuando se hace bien es el ideal platónico del equilibrio en una bebida. Es dulce pero agrio, alcohólico pero refrescante, e infinitamente variable según el ron (o mejor aún, la mezcla de rones) que elijas.

Por bebedor

Daiquiri mágico de algodón de azúcar

Sother Teague es el director de bebidas de Amor y Amargo, el aclamado bar neoyorquino conocido por servir cócteles centrados en licores, amari y vermut. Para hacer el Vacaciones alemanas, empieza con una base dividida de Jägermeister y ron. Puede que Jäger sea más conocido como un chupito universitario, o algo para acompañar al Red Bull, pero el licor alemán es agridulce y herbal, con notas de regaliz, clavo y jengibre que aportan complejidad a los cócteles.